domingo, 24 de junio de 2012

Unidos Por el Destino...

He aquí otro poemita mio, y de igual manera que en el anterior espero que sea de su agrado...

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Dejar pasar el tiempo no ayuda en nada
solo obliga al corazon a permanecer en espera
aguantando todo aquello que siente
por cree que es un simple capricho de adolecente.

Comenzar de una vez es la meta a lograr
tratando de decifrar cada corazonada
cada pensamiento sin sentido
cada una de las estrañas miradas.

No expresar lo que siento es mi peor error
provoca en mi mete una interminable confusion
que solo es posible llegar a disolver
destruyendo la barrera fría del corazon.

Seguir el camino es lo mas conveniente
avanzar hacia ti es el paso siguiente.
Por eso manten la mirada atenta amor mio ...
Porque creelo o no
estamos unidos ... por el hilo del destino.

Siempre Estarás Conmigo

Bueno, realmente esto es poco usual en mi. Sinceramente soy pésima escribiendo poemas, pero este en particular fue del agrado de varias personas en el foro donde lo publiqué, así que he decidido darlo a conocer a todos para que me den su opnión al respecto. Espero de corazón que sea de su agrado...

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Creí que mi vida contigo era perfecta,
la barrera que nos separaba ya no importaba,
nuestras diferencias se esfumaban
y en el aire se olvidaban.

El día que dijiste que me amabas
mi corazón no podía creerlo
por fin había encontrado un consuelo
para este destino tan extraño
como si fuera un sueño.

Dejamos pasar el tiempo
que escapara en el viento,
en el susurro de las hojas,
en el murmullo del silencio.

Ahora a pesar de todo,
dices que ya no quieres verme.
Soy una molestia en tu camino,
un peso para tu mente.

Rompiste mi alma en pedazos
y mis lagrimas son un llanto eterno,
pero al fin he encontrado un consuelo
para esta tristeza…este tormento.

Me han dicho que lo hiciste
para intentar protegerme.
No dejar que me hiciesen daño
y así evitar destruirme.

Extraño tu tierna sonrisa
tus palabras son ahora como ilusiones.
tu presencia pareciera un dulce sueño
del que guardo preciadas sensaciones.

Mi alma ahora está completa…
Tus recuerdos permanecerán dentro de mi mente
y tu último beso en mi corazón se queda
junto conmigo…para siempre.

martes, 1 de noviembre de 2011

Cambiaste mi vida


Su Historia
Hoy no era uno de esos días normales de clases. No, hoy su profesor de biología había tenido la genial idea de llevar al grupo del salón del Instituto de Karakura para hacer una observación de cada una de las especies tanto vegetales como animales que se encontrasen dentro del parque. Eso no era mucho problema… pero el asunto es que Airi no estaba muy segura de ir. Primero porque desde el día en que tuvo la oportunidad de “hablar” con Grimmjow Jeaguerjaques no se había atrevido a volver allí… ¡y había pasado ya hace una semana!, y segundo porque no se sentía muy bien de salud y menos para andar como loca observando a un pequeño bichito moverse por horas en un pequeño tramo para después hacer su informe, la idea no era mala… pero se sentí enferma por alguna razón. Su cabeza a cada instante le daba vueltas y de vez en cuando sentía como si sus fuerzas se iban por algunos segundos y luego regresaban como corrientes eléctricas que le atravesaban el cuerpo. Muchas veces necesito apoyarse en alguna pared o mueble cercano para evitar caerse ya que casi pierde la conciencia en cada “ataque” que le daba.
Según ella, aun podía con su condición ya que ir al médico por algo así era “innecesario”, pero aun así no quería exponerse al parque… el recuerdo de esos ojos azul cielo la seguían bastante y eso emporaba sus nervios.
- Airi-chan… vamos- sintió la voz de alguien llamándola desde algún lugar cercano. Se volteo para ver de quien se trataba y vio a la chica alta de cabello corto que la miraba juguetona.
-¿eh?- fue lo único que pudo articular. Sus pensamientos y su condición la había tenido ausente por unos momentos así que no entendía nada de los que pasaba.
- Te digo que vamos… el grupo se adelantara si no salimos ahora del salón – ante esas palabras recorrió con su vista la sala de clases, y en efecto estaba vacía excepto por la presencia de ellas dos.
-¿en que momento…?- Empezó a preguntar, pero no pudo continuar por un coscorrón que le propino su compañera de clases.
- vaya – suspiro – creo que aun andas con tu cabeza en otra parte… sabes que eso no es bueno o si el profesor se dará…
- lo sé- le corto Airi que la miraba con frustración. Sabía perfectamente lo que pasaría y no quería recordarlo más. De pronto se dio cuenta de su reacción- ¡ah! Yuko-chan yo lo…-
- Entonces ¿nos vamos ya?- le dijo restándole importancia a lo dicho por la chica.
- Si…- contesto al ver que no habría mayor problema.
Ambas comenzaron a caminar por los pasillos hasta la puerta principal para ir a buscar sus zapatos y así salir de la escuela.
- Dime… ¿Qué observaras tu Airi-chan?- le pregunto la muchacha para iniciar la conversación. Pero sin darse cuenta que su acompañante se encontraba perdida en sus pensamientos, recordando lo que había ocurrido en el parque… “eso ojos, son como…”.
- el cielo- dijo sin darse cuenta.
-¿enserio?... pero eso no entra en las cosas que dijo el profesor- le corregía la chica
- ¿eh? … ¡ah!... no… este… observaré el rio y lo que hay en su orilla- se justifico para tratar de remedirá lo que había dicho.
- Mmm… suena interesante, ¡yo buscare entre las arboledas! – respondía entusiasmada a la que Airi solo se limito a sonreír.
El parque solo estaba a unas calles del instituto así que no paso mucho tiempo hasta que llegaron a la pequeña puerta baja e ingresaron todos los alumnos
- ¡Muy bien chicos!- decía el entusiasta profesor, se notaba que disfrutaba del aire libre- ahora cada uno ira a observar lo que les pedí y luego entregaran un informe la próxima clase
- pero profesor… la próxima clase es mañana…- empezó a decir uno de los alumnos
- ¡lo sé! -Contesto el hombre con mirada divertida. Lo que no causo gracia a nadie y así resignados a estar hasta altas horas de la noche haciendo sus trabajos, cada uno se fue a distintas parte dentro del lugar dispersando el grupo.
Airi siguió su instinto y fue a parar en el mimo lugar de la vez anterior, la misma orilla del riachuelo. El mismo tronco cerca y la misma roca en donde se había sentado él.
- Vaya- suspiro- creo que este lugar siempre me llama- sonrió tristemente y comenzó a acercarse al agua para poder ver si encontraba algo interesante que poner en su trabajo…Los minutos pasaban y solo veía el agua corre lentamente y las pequeñas piedrecitas del fondo que seguían allí, sin moverse.- esto es algo aburrido- concluyo mientras se sentaba cerca en la roca.
Una brisa leve paso por su rostro y de pronto sintió la leve impresión de que no estaba sola… “a de ser mi imaginación” pensó mientras seguía mirando y buscando algo para su tarea.
-Ese lugar es mío- escucho una voz a su espalda lo que la asusto mucho… y más aun cuando reconoció a quien pertenecía esa voz. Intento no ponerle mucha atención por miedo a que cerca estuviese alguno de sus compañeros y se dieran cuenta. Al final opto por lo más sencillo y levantarse para cederle el lugar, pero son dirigirle la palabra.- ¿Qué haces aquí? – siguió preguntando el Arrancar al ver que a muchacha se levantaba y empezaba a caminar ignorándolo por completo, lo que le molestó aun mas – te pregunto que qué haces aquí , mujer.
- un trabajo… - susurro ella al pasar por su lado y él para evitar que ella rehuyera de sus palabras la tomó del brazo fuertemente.
- no me gusta tu actitud… Airi- termino diciendo. El solo hecho de haber pronunciado ese nombre causo estragos en el interior de ambos. Por un lado, la aludida se sentía extrañamente feliz de haber escuchado su nombre en los labios de él, y por otra Grimmjow se sintió tranquilo al pronunciarlo como si teniéndola cerca estuviese más completo.
- disculpa yo solo… - empezó a decir, pero una voz familiar se escucho entre los árboles y tuvo que callar.
- ¡Airi-chan! ¡Airi-chan! –
- me tengo que ir… lo siento – dijo mientras se zafaba de su agarre y comenzaba a caminar hacia los árboles
“a no… si cree que se ira así como así está muy equivocada…” pensó la Sexta Espada mientras la seguía a paso veloz.
La chica caminaba muy rápido, pero en algunos momentos se tambaleaba levemente debido a su condición. Sabía perfectamente que la estaba siguiendo, y a pesar que quería con todas sus fuerzas quedarse allí no podía por miedo a que la descubrieran. No deseaba pasar por eso de nuevo.
Ya en un espacio más amplio entre los árboles Airi diviso a su compañera y se dispuso a irse con ella, pero algo paso. Sus fuerzas se fueron casi por completo haciendo que cayera de rodillas y segundos después era como un rayos que la atravesaba entera y las quemaba por dentro haciéndola perder la conciencia , no sin antes voltearse levemente y ver a Grimmjow mirarla con cara de sorpresa unos metros más allá.
- ¿Airi-chan?... ¡Airi-chan!- gritaba Yuko al ver a su amiga desplomarse en el suelo así de repente – ¡profesor! ¡PROFESOR!-
El Arrancar no lo podía entender. En realidad, si lo entendía, pero no lo creía. Antes sus ojos el reiatsu de Airi había cambiado casi por completo en un par de segundos, primero disminuyendo y luego aumentando a tal extremo de ser muy poderoso, pero incontrolable. No había sentido tal cantidad de poder desde…
“¿Quién realmente es esta chica?” se preguntaba mentalmente mientras veía como un grupo de adolecentes llegaba a ver el suceso y un hombre mayor tomaba a la muchacha en brazos y se la llevaba a paso rápido. No podía negar que le dio un poquito de rabia eso… “¿que demonios me pasa ahora?” meditaba al darse cuenta de lo que sentía “me estoy volviendo paranoico” se repetía como única explicación.
El maestro asustado llamó una ambulancia la que llegó a los pocos minutos para tratar de reanimar a la muchacha que no demostraba reacción alguna y cada vez asustaba más a los alumnos y al docente. Por su parte el Arrancar observaba fijamente todo el asunto con algo de curiosidad por lo que acababa de ver “quiero saber quién realmente es esta chica” fue la determinación que tomó antes de comenzar a seguir el vehículo que trasladaba velozmente a Airi al hospital, para tratar de estabilizarla mejor.
Ya en la sala de urgencias, poco a poco se comenzó a formar un gran alboroto de parte de los alumnos del instituto que había decidido ir también. Algunos por algo de preocupación, otros por simple curiosidad, pero otras simplemente para no tener que regresar a la siguiente clase y así tener una excusa válida. La expectación se hacía más y mas presente al ver que pasaban los minutos y ningún médico ni enfermera salía a decir algo. El Espada se situó a un lado del pasillo reposado su espalda en la pared mientras veía como el maestro del los chicos caminaba de una lado para otro lamentándose el hecho de no haber formado parejas de trabajo o algo parecido para haber tenido controlada a Airi. Además otra de las chicas también se notaba preocupada y eso llamo la atención del Arrancar, ya que era la misma chica que había llamado a Airi dentro del parque y quien se notaba más asustada por todo, pero al parecer no sabía realmente lo que estaba pasando y tampoco podía verlo así que se resigno a esperar a la principal afectada, que acorralar a alguien para sacarle la información que quería.
De pronto una enfermera salió desde el pasillo que citaba arriba “solo personal autorizado” y se dirigió al docente ,que ya no daba más de los nervios, para decirle que la chica ya se encontraba en mejores condiciones y que había recuperado el conocimiento así que solo había que esperara a que despertara totalmente. Lo cual relajo un poco más al hombre y provocó que varios chicos se acercaran para oír las noticias y preguntar cosas, hasta que uno hizo la pregunta equivocada.
- Profesor ¿no será mejor llamar a los padres de Mizuru-san para que vengan por ella? – Al oír eso varios se quedaron viendo extrañados al chico de gafas que sin saberlo había cometido un error al preguntar tal cosa. El muchacho sintió el ambiente pesado pero prosiguió – digo, para que sepan lo que ha pasado-
- Fukawa-kun… - el hombre se había quedado sin palabras ante tal pregunta, y cuando vio a su alrededor varios jóvenes empezaron a moverse y alejarse, lo que llamo la atención de Grimmjow ya que según él había sido una pregunta estúpida, pero de ahí a generar tal reacción era raro – veras… - continuo el maestro, pero alguien alzó el brazo y lo detuvo.
- Yo le contare profesor…- dijo la chica seriamente. Cosa que agradeció profundamente el hombre mientras los dejaba solos para que pudieran conversar a gusto mientras él hacia el papeleo de la hospitalización. La muchacha espero a que estuviera lo bastante lejos para continuar. – A ver… por donde empiezo…
- ¿por que todo el mundo se puso así Yuko-san?- preguntó el joven mientras veía como el semblante de sus compañeros de clases había cambiado casi radicalmente – ¿dije algo malo?
- no, no es eso. Lo que pasa es que como tu llegaste este año es muy normal que no sepas lo que pasó-
- no entiendo- alego el chico
- Airi no tiene padres… en realidad no tiene familia- la últimas palabras le salieron casi en un susurro, provocando que su oyente abriera los ojos de par en par y que el Espada comenzara a poner más atención a ese detalle – Esto paso cuando aún estábamos en primaria así que es normal que no sepas nada. La mayoría de los que estamos en el salón nos conocemos desde el jardín de niños es por eso que casi nadie toca el tema ya que muchos lo vivimos.
- ¿a qué te refieres?-
- veras… apenas éramos unos niños cuando ocurrió ese accidente.
Ese día había llegado algo temprano de la escuela, a pesar que estaba lloviendo a cantaros, pero aun así estaba casi lleno el salón. Peor aún faltaba una persona, aunque siempre llegaba casi a la par conmigo a clases a veces se demora ya que su hermano debía hacer algo antes de dejarla. En eso tiempo Airi vivía con su hermano mayor Kazuki -san, su madre había muerto antes de que yo la conociera. Creo que fue cuando ella nació o algo así… pero nunca le quise preguntar y su padre nunca fue mencionado así que supuse que estaba ausente. Bueno, el hecho es que ella y yo éramos amigas desde el jardín de niños y casi inseparables. Era feliz viéndola revolotear alrededor de su hermano como su de él dependiese todo. Aunque siempre le daba un poco de libertad- la sonrisa de Yuko se hizo notar ampliamente. Esos recuerdos eran de los mejores para ella, pero luego su mirada se fue opacando hasta dejar entrever la tristeza.- Pero… ese día de lluvia, las clases empezaron y ella no llegaba. Lo que me asusto bastante ya que no me había avisado ni nada y me inquiete bastante. Más aun cuando sentí el ruido de las ambulancias y vi como pasó un carro policía por el frente de la escuela. Sé que fue medio paranoico, pero sentí un mal presentimiento durante varios minutos hasta que…
- ¿que paso?- inquirió el muchacho ya intuyendo el desenlace
- Dos de los chicos del curso llegaron corriendo a la sala alegando que un par de calles cerca había habido un accidente y el automóvil del hermano de Airi estaba involucrado. Eso me hizo reaccionar y salí sin pedir permiso a nadie a la calle donde cada vez mas veía como corría la gente para ver lo que pasaba. Sentí que varios de mis otros compañeros me seguían al igual que el profesor y estoy segura que todos rogaban que no fuese grave. Peo cuando llegamos nos encontramos con lo peor… - la chica tragó en seco al recordar aquella escena- por toda la calle habían trozos del vehículo azul, hasta donde alcanzaba a ver por la lluvia. Ya la policía había cercado, pero aun así pude ver que había unos plásticos de colores colocados cerca del piso tapando… dos cuerpos. El maestro trato de regresarnos al ver todo eso, pero yo me supe escabullir y llegar cerca del los escombros buscando a mi amiga...